Mis referentes

Para responder a esta cuestión debemos partir de la consideración de persona antes que futbolista, y por extensión grupo humano antes que equipo de fútbol. 

Una vez introducida la aclaración, mi método recoge influencias de 4 referentes:

Phil Jackson

Philip Douglas Jackson (Deer Lodge, Montana, 17 de septiembre de 1945) es un exjugador y exentrenador de baloncesto estadounidense conocido como el “Maestro Zen”, vinculado e influenciado por las filosofías orientales que fueron motivadas por la rigidez cristiana de su madre, sin embargo, el zen despejó su mente y abrió su corazón.

Se vinculó con el Zazen, una práctica del budismo zen que consiste en meditar sentado, solo centrado en la respiración, diluyendo pensamientos, con la mente clara y el corazón abierto. como forma de acercarse al momento presente y a la verdadera paz interior.

El entrenador más ganador en la historia de la liga. Jackson acumuló 11 campeonatos repartidos entre los Chicago Bulls (6) y Los Angeles Lakers (5). Dirigió a leyendas como Michael Jordan, Scottie Pippen, Shaquille O’Neal y Kobe Bryant, entre otros.

  • En las Finales de la NBA de 2001, en las que los Lakers se enfrentaron a los Philadelphia 76ers, Jackson tenía a Tyronn Lue, un jugador de los Lakers que era comparable en tamaño y altura a la estrella de los Sixers Allen Iverson. Le hizo que llevase una manga protectora, desde el codo a la muñeca, durante los entrenamientos de los Lakers para imitar a Iverson. Los medios de comunicación de Filadelfia consideraron que esto era una estrategia psicológica de Jackson, pero la idea principal era simular como era jugar contra Iverson, sin importar los tatuajes (que Lue también tenía). 
  • En los días de partido, Jackson no entraba al vestuario hasta que faltaba un minuto o menos para salir a la pista.
  • Un jugador sin confianza, si el equipo le da confianza, aunque falle, terminará acertando.
  • Liberar egos individuales y el equipo será un equipo, un equipo desinteresado.
  • Es necesario cambiar “Yo” por “nosotros”.
  • Todos juntos sin egos.
  • Un verdadero líder, escucha sin juzgar.
SÓCRATES, y su método: MAYÉUTICA.

Filósofo griego (Atenas, 470 a.C. – 399 a.C). 

También llamado Sócrates de Atenas, ​​​​ fue un filósofo clásico griego considerado como uno de los más grandes, tanto de la filosofía occidental como de la universal.

Su reflexión se centró en el ser humano, particularmente en la ética, y sus ideas pasaron a los dos grandes pilares sobre los que se asienta la historia de la filosofía occidental: Platón, que fue discípulo directo suyo, y Aristóteles, que lo fue a su vez de Platón.

Cuentan que Sócrates, gran filósofo del siglo V, pronunció una numerosas citas que nos orientan sobre los pilares de su pensamiento:

«Conócete a ti mismo», el autoconocimiento como primer paso del saber.

«Solo sé que no sé nada», demostrando que la conciencia de la propia ignorancia es la verdadera sabiduría.  

“Habla, para que yo te conozca”, fundamentada en la mayéutica, el método de Sócrates.

Mayéutica. 

El método filosófico socrático, la mayéutica, trata de enseñar a través del diálogo y la pregunta, buscando «dar a luz» (como una partera, de ahí su origen griego) las ideas y el conocimiento que el interlocutor ya posee, pero que no sabe que tiene, guiándolo a descubrir la verdad por sí mismo mediante la reflexión y el cuestionamiento, ayudando al discípulo a descubrir la verdad, no a imponerla. Se utiliza para explorar la experiencia, conectar con emociones, identificar traumas y desarrollar la autoconciencia.

  • Pregunta inicial: el maestro plantea una cuestión.
  • Respuesta y debate: el alumno responde, y el maestro la cuestiona y debate.
  • Crítica e ironía: se expone la ignorancia o las contradicciones en las respuestas.
  • Alumbramiento: El alumno, a través de la reflexión y la incomodidad, «da a luz» el conocimiento latente en su interior. 

 

Luis Aragonés

Desde mi niñez, seguí la carrera de Luis Aragonés, a pesar de que su mayor éxito llegó en el tramo final de su carrera deportiva, siempre observé como la gran mayoría de futbolistas que estuvieron en sus vestuarios admiraban y respetaban no al entrenador, sino a la persona de Luis. Sus vestuarios eran poderosos, más allá de los futbolístico, y finalmente consiguió el gran y merecido premio, un título que cambió la mentalidad del fútbol español. Su gran poder de convicción sobre el futbolista y la capacidad de resolución de conflictos son las fortalezas que más admiración generó en mí.

Simeone

Diego Pablo Simeone, aquel jugador que siempre llamó mi atención por su comunicación, gestos y carácter sobre sus compañeros, ese futbolista, años más tarde se convirtió en un entrenador referente en el mundo.

De Simeone como entrenador destacaría como consigue convencer a sus jugadores sobre una idea, e ir hacia ella una y otra vez. Sin duda, es la fe, la palabra que definiría a este entrenador, la fe en lo que él siente y la lucha y creencia hacia ello, con la determinación necesaria.

Esa determinación y esa fe se refleja en el campo, y en particular en el compromiso defensivo de sus equipos.

Factores de Transformación

Mi intervención se apoya en dos palancas que cambian la dinámica de cualquier vestuario

La Gestión de la Palabra

La lenguaje genera realidades. Cuidamos el tono, la empatía y la comunicación interna para despertar las emociones que el alto rendimiento exige.

El Triángulo RAD

Reequilibramos la energía del deportista

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¿Hablamos de fútbol, estrategia y valores?