calma
CALMA
Decía el filósofo francés Blaise Pascal, (Clermont-Ferrand, 1623; París, 1662), que toda la desgracia de los hombres proviene de no saber permanecer en reposo en una habitación. Esto conlleva a no saber huir del pensamiento profundo, sin aceptar que la condición humana es “flaca y mortal” y la incertidumbre y el deterioro es inevitable.
Para acercarnos a estado de calma, el deportista debe conocer y abrazar a sus creencias y sus miedos, como paso previo a la fortaleza mental aplicada al deporte.
Se trata de un “mapa mental” que toda persona sostiene en base a sus ideas, principios, experiencias, influencias de personas…que considera verdadero.
Las creencias que limitan tus capacidades reales deben ser en primer lugar identificadas, para posteriormente construir una nueva y más cercana creencia sobre lo que eres como persona o deportista.
El miedo es una emoción, inherente a todos los animales y al propio ser humano, necesaria pero que puede llegar a bloquear y limitar las verdaderas habilidades del deportista. Se trata de una emoción que a menudo hackea al sistema operativo (sistema nervioso central).
Será primordial descubrir qué miedos posee la persona para posteriormente vencerlos y acercarse a la paz interior. El miedo se manifiesta generalmente mediante los pensamientos, que se instalan y aparecen como axiomas instaurados en la mente.
Así, tu peor enemigo puede llegar a ser tu propio pensamiento, por ello decimos que las verdaderas respuestas están dentro de ti, solo hay que ordenarlas con cierta disciplina y valentía.
El miedo al fracaso es en el ámbito deportivo muy frecuente, llegando a paralizar el talento del deportista, sin embargo, no olvidemos la cita del ingeniero industrial estadounidense Henry Ford, «El fracaso es simplemente la oportunidad de empezar de nuevo, esta vez de forma más inteligente».
El reto que te plantearé será que seas capaz de cabalgar tu propio tigre, haciendo referencia a un antiguo proverbio chino que dice así:
“Cada uno de nosotros duerme cada noche con un tigre al lado. No puede saber si éste, al despertarse, querrá lamerte o despedazarte”
Siguiendo este enfoque constructivista, vivimos una vida en la que somos juicio, juez, culpables, abogados defensores, acusadores e incluso juicio y calabozo; a medida que avanzamos vamos construyendo nuestra manera de ser en el mundo, y al final, el truco ha de ser que no hay truco, que lo que mostramos sea lo que somos, moldeando nuestra manera de ser a partir de la práctica, la curiosidad, la valentía y la humildad.
Factores de Transformación
Mi intervención se apoya en dos palancas que cambian la dinámica de cualquier vestuario
La Gestión de la Palabra
La lenguaje genera realidades. Cuidamos el tono, la empatía y la comunicación interna para despertar las emociones que el alto rendimiento exige.
El Triángulo RAD
Reequilibramos la energía del deportista
20% Resultado
El objetivo necesario.
30% Aprendizaje
La base del crecimiento.
50% Desfrute
El motor que sostiene el talento a largo plazo.
¿Hablamos de fútbol, estrategia y valores?